14 de abril de 2012

Mendoza al estilo Dora Maar

A Eduardo Mendoza le pasa un poco lo que le pasaba a Picasso, que encima de ser un gilipollas, es malo en su doctrina. Un payaso.
Alguien tuvo la iluminación de contratarlo para que diera una conferencia sobre la teoría de la novela –probablemente algún admirador de J.K. Rowling y Dan Brown- y el tan polémico y controvertido y rebelde escritor de El caso Savolta expuso una acérrima crítica al escritor praguense Franz Kafka. Dijo con un sempiterno recochineo vocal: “¿quién es el escritor más importante de los tiempos modernos y… así… y… y…? Pues siempre sale Kafka –pronuncia Kafka con un suspiro desesperado. Sigue-. Kafka es un ser entrañable, al que todos queremos. Pero es muy mal escritor. Bueno… lo queremos porque era muy fotogénico, le pasaba como al Che, que con la foto ya no hacía falta nada más. Se murió joven, judío de

12 de abril de 2012

De mujeres y vibradores

Si escribo Hiparquía, Nefertiti o Hipatia lo más normal es que los tres nombres –el último tal vez no tanto- nos suenen a antigüedad y a poco más. Sin embargo, nombres como Coco Chanel, Marie Curie, Virginia Woolf o Agatha Christie sí resultan mucho más reconocibles –esperemos. Esto ocurre por un efecto estrictamente temporal. Bueno, temporal y social. Hiparquía nació el 346 a. C y fe la primera mujer filósofa históricamente declarada. Nefertiti fue la gran reina de Egipto entre el 1370 a. C. y el 1330 a. C. Hipatia nació el 355 y fue una gran maestra de la escuela neoplatónica de Grecia (su nombre puede sonar más que los dos anteriores por la reciente película que se rodó sobre su vida y que dirigió Alejandro Amenábar).  De Chanel, Curie, Woolf o Christie no es necesario citar nada, más que las cuatro nacieron en el siglo XIX. ¿Pero dónde están las históricas y destacadas mujeres anteriores a ellas? ¿Cuándo o dónde

11 de abril de 2012

La historia de los inventos desgastados

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, una vida bien usada causa una dulce muerte, dijo, probablemente después de idear la escafandra, la primera máquina voladora, el hombre de Vitrubio o el anemómetro, el guía de la modernidad, el polímata de Occidente, el hombre genio de la insaciabilidad intelectual, Leonardo da Vinci. Y añado el probablemente porque tampoco me extrañaría que un individuo de semejante e ineludible lucidez, sujeto a la realidad de un siglo XV oscuro, lleno de pestes, de persecuciones, de inquisiciones, de nuevas américas, de guerras de cien años, poseyera la suficiente confianza en sí mismo como para estar seguro de redirigir la perversa singladura de su tiempo sin apenas haber empezado a trabajar. Porque, bien pensado, a lo largo de los siglos se han inventado instrumentos contributivos a la evolución general: la rueda, el comercio, la moneda,

7 de abril de 2012

Cosas que dan rabia

Es bueno, más allá de la actualidad negra que día tras días nos presentan las portadas de los periódicos, las voces de la radio, las caras del televisor, las palabras conocidas, es bueno, digo, hacer un pequeño alto y comprender que la realidad no es una mecanismo científico que se haya enfadado con nosotros; conviene reflexionar sobre los pequeños detalles, aquellas pequeñas cosas, que se esconden tras nombradías tan omnímodas como crisis económica, pérdida de valores, arte post-contemporáneo, digitalización, nuevas tecnologías, sociedad de futuro. Porque, aunque parezca mentira, detrás de eufemismos como estos existe una realidad individual, una apreciación humana, un ser tangible y orgánico que, evidentemente, interactúa cual microbio con sujetos de su misma especie. Esto es la persona, cuya biológica disposición lo lleva a relacionarse. Esto es lo que llamamos colectivo, cuyo conjunto de concomitancia, es

4 de abril de 2012

La increíble máquina aforística

  La máquina me pide un sustantivo y un adjetivo: escribo sonrisa y verde. Ella me contesta: “¿Qué es una sonrisa? Un Real Madrid verde por el duelo.” Decido darle otra oportunidad: contemporaneidad y hastioso: “la contemporaneidad es familiar, pero su empujón es hastioso”. Será posible… Mierda. Rosa. “¡La máquina es sensible; por favor, no la ofenda”.  Bravo. Increíble máquina aforística, escúchame bien: epístola y lorquiano. Y la máquina hace poesía: “El lorquiano es la epístola/ y las plantas sus cosas”. Bueno, en realidad no hace verso, lo presenta –como todo- en una sólida y contundente frase, fría como la prosa, vengativa como la prosa…
  Ginés Cutillas, ingeniero de profesión e, imagino, escritor de vocación, es el creador de esta máquina online que acabo de probar. Dice de ella que es un “artefacto patafísico que combina

30 de marzo de 2012

Excusez-moi, je t’aime, merci

  Esta mañana pasé por delante de la floristería que hay entre Balmes y Travessera de Gràcia. Eran las nueve de la mañana. Con el cambio horario el sol asomaba por vez primera por las esquinas oeste de la ciudad condal. El panorama era muy francés: rosas en unos grandes jarrones de barro, clementinas desordenadamente situadas en el borde de la calle, petunias, claveles, magnolias abiertas, blancas cual vestido de novia, pastoras, capuchinas y sobre todo crisantemos. El amaderado de la tienda invitaba directamente a coger un taburete de mimbre, ponerse un discreto sombrero, unas gafas al estilo Thomas Mann, y sentarse con un café con leche y un libro de Stefan Zweig o Marcel Proust, qué más da, a leer y tomar la fresca.
No es la primera vez que paso por allí. De hecho lo hago cada día. Pero hoy escribo sobre el tema por un objeto externo, normalmente desaparecido, que junto a la puerta principal me ha

27 de marzo de 2012

Crónica de un ignorante

Quim se levanta a las seis en punto; se mete en la ducha; se afeita cuidadosamente la cara; se viste la camisa muy bien planchada; contempla el otro lado de la ventana, el mar, las palmeras, el negror del cielo si llueve, el azul marino que tiende al despertar cuando aclara, mientras toma un café con leche y una magdalena y tararea una melodía pegadiza. Quim entra al dormitorio y despide a su mujer con un suave beso en los labios; besa también a Claudia, su hija, de siete años, en la mejilla, no en la boca; coge las llaves y se pone el abrigo. Quim sale a la calle y mira los coches, y mira las puertas, y mira las palomas… y todo es como si lo viera por primera vez. Quim camina humildemente, pausado, muy moderado, y bisbisea una fricción bilabial cuando un gato bebe de la fuente de la plaza del ayuntamiento y lo mira con cara culpable. A Quim le gusta ver cuan bajadas están las persianas de las ventanas, “la gente todavía duerme, es

23 de marzo de 2012

El pene y la flor cadáver

El Amorphophallus titanum es la flor más grande del mundo. Alcanza los tres metros y es originaria de Sumatra. Su inflorescencia en espádice, es decir, su colocación de las flores en forma de espiga, con eje carnoso, verticaliza la figura a modo de falo o pene, erecto, claro, amarillo y rosado y generalmente rasurado, cuyo tallo –el tallo del pene-, ancho y brotado del tubérculo superficial, puede medir hasta un metro de longitud. Cuando las flores empiezan a abrirse, el amarillo deja paso al rojo intenso y se descubre el largo glande –pedúnculo- de la flor. Crece a un ritmo de diez centímetros al día para culminar su amplitud en un diámetro de un metro y un peso de hasta cien kilogramos. A los tres días, muere. Pero no por ello recibe el sobrenombre de la flor cadáver, título que de buen seguro tomaría Burton para su nuevo rodaje, sino por su perfecta y principal característica: la hediondez, la fetidez, la terrible peste que

15 de marzo de 2012

El hombre en el alambre

Un bailarín en el cielo, la cuerda floja del arte o un crimen artístico. Existen varios títulos ciertamente sugerentes para abrir la página de la columna. Pero el hombre en el alambre, aliteración muy poco poética, o directamente Man on wire, documental galardonado con un BAFTA y un Oscar, que narra la terrible hazaña de Philippe Petit, aliteración más bella, es el título acertado.
El hecho se consumó un 7 del verano del 74, aunque la gestación del crimen se produjo años antes, en el 68, cuando su francés ejecutor, que entonces contaba con solo dieciocho años de edad, ojeaba una revista en la sala de espera de un dentista cualquiera pero igualmente francés. En aquella revista, el bueno de Petit encontró un artículo sobre una próxima mega-construcción que se finalizaría en Nueva York seis años después: el World Trade Center.

8 de marzo de 2012

Alicia

Deshiciste inenarrablemente el embozo de la cama y te inclinaste en forma sugerente, con el pelo reclinado en la palma de tu mano, la palma de tu mano irresistiblemente contigua a tu muñeca, cuyo peso entero se revolcaba en las sábanas de tu codo. Pues bien: de la bandeja tomaste el vaso de zumo de naranja, te serviste leche en la porcelana con café, mordisqueaste el croissant con curiosa metafísica, tu le connais ce monstre délicat, hypocrite lecteur, mon semblable, mon frère, qué mejor, pensaste, que una mañana de domingo, marzo: mes cruel, y alargaste un brazo diamantino, albo, oscuramente hacia un libro cualquiera, qué mejor, pensaste, que una mañana de domingo con Jane Eyre.
Hubo en simultánea armonía un estremecimiento y un retorcimiento. Mis flores solo serán mis flores, pensaste, si este sol de medio invierno sigue escindiendo la barandilla, tan llena de