A Eduardo Mendoza le pasa un poco lo que le pasaba a Picasso, que encima de ser un gilipollas, es malo en su doctrina. Un payaso.
Alguien tuvo la iluminación de contratarlo para que diera una conferencia sobre la teoría de la novela –probablemente algún admirador de J.K. Rowling y Dan Brown- y el tan polémico y controvertido y rebelde escritor de El caso Savolta expuso una acérrima crítica al escritor praguense Franz Kafka. Dijo con un sempiterno recochineo vocal: “¿quién es el escritor más importante de los tiempos modernos y… así… y… y…? Pues siempre sale Kafka –pronuncia Kafka con un suspiro desesperado. Sigue-. Kafka es un ser entrañable, al que todos queremos. Pero es muy mal escritor. Bueno… lo queremos porque era muy fotogénico, le pasaba como al Che, que con la foto ya no hacía falta nada más. Se murió joven, judío de